Simplemente dejar caer el dirigible desde un balcón, escalera o una ventana alta es la forma más segura de volarlo. Funciona mejor al aire libre donde puede volar una gran distancia. Debes soltar el dirigible paralelo al suelo (no de punta ni de cola) para mejores resultados.
Lanzar el dirigible con una piedra en la punta es tu segunda opción, también puedes usar plastilina o masilla. Esto requiere práctica y necesitas tener mucho cuidado de no golpear a nadie. Lanza el dirigible con la piedra sujeta entre el dedo y el pulgar verticalmente hacia arriba y podrás elevarlo bastante alto. Planeará un largo trecho flotando como un dirigible en las corrientes de aire. ¡Las primeras personas a las que se lo mostré lo llamaron el pez volador. Me encanta ese nombre!




